la negra rodriguez

DRA. ABOGADA, SRA: BEATRIZ FAVRE

Te veía en los poemas en los comentarios

Con tu sonrisa franca abierta y feliz

No recuerdo quien de las dos dio el primer paso.

El asunto es que desde que sucedió

Empezó una grata amistad, que nada ha podido disolver.

Bea, mi dulce Bea, la enamorada de su José,

 la amiga consentidora y leal,

la que tolera y  adivina lo que escribo mal.

Bea, la  abogada defensora sin sueldo,

De sonrisa plateada  de caricias doradas.

Bea, de historias nuevas, humanas, condescendientes.

Amiga, muro, pañuelo con que secamos las lágrimas,

Y también lágrimas, cuando nos dejas,

Aunque sepamos que vuelves de todos modos,

 Porque de nuestro cariño nunca te dejamos ir.

Bea, esperé más de un año para decirte esto.

 Estaba mi alma un tanto prisionera

Pero hoy sacudo  mis alas y dejo que vuele el deseo

De decirte ¡Cuánto te quiero!