marco augusto

Un presente desgraciado

 

Sin querer,

me encontré con una foto mía,

de cuando era muchacho,

les juro que sonreía,

junto a unos amigos

en el camino que nos llevaba

a los venados en Caracas

por allá,

 por el cerro el Ávila.

Mis ojos saltaban de alegría

y se veía mi piel sudando,

de tanto trajín y risas

y no entiendo,

 que me pasó,

que hoy me levanto temprano

y me enseña el espejo

a un hombre cansado,

lleno de años,

se me ve la mirada triste

como si el camino,

ya hubiera acabado.

¿Qué paso?

si solo ayer,

era un feliz muchacho

y hoy me encuentro atrapado,

por un cuerpo cubierto de años.

No entiendo,

¿será que me quedé dormido

por muchos años?

y hoy el espejo me dice

sin ningún recato,

tranquilo se te fue la juventud

hoy sólo te quedan los recuerdos

de los años que viviste,

porque uno llega a viejo

cuando el pasado es más importante,

que un presente desgraciado.