silviagarza

DE LAS PALABRAS Y EL SILENCIO.

No la pierdas, amigo, no la pierdas,

no pierdas la oportunidad maravillosa

de quedarte callado.

No lo pierdan, hermanos, no lo pierdan,

no pierdan ese tesoro

que es el silencio.

Tú, mi hijo, si esas palabras que vas a pronunciar

no están hechas de dulzura,

te pido guardarlas.

Hijas de mi amor, cuando las palabras

no valgan más que su silencio,

les pido no las digan.

Mis niños queridos :

todas las palabras son piedras preciosas.

Atesórenlas,

y pródigamente bríndenlas

a aquellos que amen.

Pueden engarzarlas

con perlas de Oriente,

llenas de sabiduría,

con ojos de tigre, obsidiana y jade

de nuestros ancestros.

Pueden adornarlas

con plumas magníficas,

como hicieron ellos,

pueden entregarlas al viento

para enriquecerlo.

Las palabras son flechas, son dardos, son flores,

son joyas,

son luces y sombras

y son indelebles.

Les pido las cuiden

porque son tesoros del alma

y porque son dagas

que hieren.