Esfinge_07

En la eterna dulzura.

Ya refresca la lluvia este valle sombrío,

ya se humedece la tierra agrietada

por el veneno de la ira,

ya han sucumbido esas espesas aguas,

ahora los manantiales por fin son puros,

ya no son lodos y fermentos

de amores decadentes,

de engaños incipientes,

donde fue agonía

crecen ahora las rosas,

aquellas que perfumaron los cementerios

de cuerpos dormidos sin sensaciones

ni lamentos,

crecen ahora en la eterna dulzura

frases de amor,

de cálida tibieza,

regando los jardines secretos

de los fragmentos del olvido,

así he encontrado

paz y sosiego,

en la eterna dulzura

de tu abrazo sincero.