Cock

:::::Decir adios:::::

Y ahora que no te tengo aquí
y que siento como la soledad,
más que nunca,
está al acecho de mi pecho,
y el olvido anda a la caza
de recuerdos frescos y añejos,
es que por fin comprendo
que el adios dicho,
propiamente no fué un adios
si no un hasta luego.

Un hasta luego
no sé si largo, corto
ó uno que se torne eterno
pero, en fin, un hasta luego.

Y si llegué a esa conclusión
no es porque sea un terco,
aunque confiezo, algo tengo de eso,
pero es más bien por inducción
que hoy tengo el atrevimiento
de afirmar que te he de encontrar de nuevo
escondida tras la mirada de otros ojos,
la sonrisa de otro rostro,
el sabor de otros besos,

el calor de otro cuerpo...

 

                           JCEM