Adrian VeMo

A Tus Oidos

Cartilaginoso sentido auditivo
minúscula atenta,
a tus oídos,
las palabras le llegan

como cuchillos
como calmantes;

de esos agujeros sensibles

percibes gritos

como la de las cansadas olas

que en las orillas revientan

y buscan descanso;

escuchas el lamento

del árbol sin hojas, en el otoño;

tambien ese eco de rumores

que vuelan por encima de naciones y mares.

En tus odios

se surmege la musica

que hoy te he de dedicar.

Se asienta el pecado

pero tambien comienza

y abre las puertas a la razon.

Tus oídos
me escuchan hablar y al hablar

¿dilatan y atienden
procesan ese enredo de palabras

hasta tu raciocinio?
¿o?
¿solo me escuchan hablar?
pero esta voz titilante

se acompaña con tus oidos;

se abriga,

se refugia en tus oidos

aunque no se

si finjas o no

darme esa chispa de tu atencion.

 

Le debo mucho
a esos oídos tuyos
porque hoy

no tengo tu mirada

ni tu silueta

ni un roce de tus manos
porque hoy

en esta distancia,

de ti no tengo mas

que tu voz

y tus oidos tolerantes

que me oyen

aun cuando se me enreda la lengua

aun cuando no se lo que digo

y me oyen

a pesar de quedarme callado.

 

Tus oidos

es estremecen

tiemblan si me atrevo

gastarme ahi un beso

tu piel se eriza

se despabila el deseo

rueda por tu cuello

aunque el ritual de los amantes

inician en tus oidos.


Minúsculas precavidas
como tus cejas, tus labios,
tus uñas, tus poros;
cautelosos,
defensivos.
Carga pendientes.

Hoy no puedo mirarte

tristemente estas lejos

pero mi voz y tus oidos,

mensajeros,

no me quitan hoy a pesar de estar distante

estas ganas de decirte:

Te Quiero!