Gerson E. A. Arenivar

Vuelve a SonreĆ­rme

Recuerdo que antes me sonreías

y entonces sí, todas las armonías

se volvían a mi triste cabeza

al ver en tu sonrisa tu belleza.


Sí, recuerdo cuando me sonreías

mientras que, absorto en mis tonterías,

yo me conformaba sólo al verte

pasar a lo lejos, pasar por suerte.


Pero ahora, dulce y bella niña,

ya no me sonríes, ya no lo haces,

y ha vuelto a mí la melancolía,


aunque ahora parece un poco extraña,

como si tú, al sonreírme como antes

alejaras por siempre mi agonía.