Job Rodriguez

+ Un cielo lejano

¿Recuerdas el destellar de aquella luz en la estela norte del cielo?

Pues no lo creerás no era nada más que una estrella en su continuo llorar…

 

Pero que cuentas abuelo, pensé que me contarías la historia de tu vida

Calma chaval, esto no ha hecho nada más que comenzar!

Escucha atentamente…

 

Imagina el mar en su máxima expresión

Inmenso, azul, hermoso y majestuoso… toda una alucinación

 

Mas el mar aspiraba un día el cielo alcanzar y las estrellas tocar

Pero nada más su reflejo podía gozar

Nada más su luz levemente podía rozar…

Así es como es pequeñajo, mientras la brisa acariciaba mi rostro en un muelle lejano

Más lejano que aquel puerto que visitamos en verano

Ahí en ese muelle tan lejano como mis memorias de aquellos días

Fue ahí que mi vida cambio

El sol era cálido, brillaba imponente… mas su luz era suave, era como una caricia de una mujer

Como una mujer que te pide un beso

 

Abuelo que no sigo tu historia!

¿A qué te refieres pequeño? ¿Acaso nunca has besado a una mujer?

(Sonrojándose) vamos pero que dices viejo!!

Jajajajajaja no hay de qué avergonzarse chico, seguro que muchas mataran por ti cuando crezcas!

Pero déjame terminar la historia, que es donde se pone buena

 

En ese mismo día cuando el sol rozaba la tierra y se convertía en uno con ella

La luna por otro lado salía y de estrellas se vestía

Fue una sorpresa encontrarme una mujer contemplando aquella hermosa vista

Era más bella que todas las estrellas

No podía quitarle la mirada, lo habrá sentido pues en un abrir y cerrar de ojos ella giro y ante mi mirada quedo, conectamos inmediatamente y ella sonrió ampliamente

 

¿Y qué paso con ella abuelo? ¿Le preguntaste su nombre?

Calma chico, deja que termine la historia para que sepas su trayectoria

 

Sin darme cuenta me había parado y caminaba hacia donde ella se encontraba

Parecía poseído por una sirena de aquellos cuentos de hadas

Y hasta hoy en día creo que tal vez sea la descripción más acertada… ella era, fuera de este mundo!

Su piel blanca, era la compañía perfecta de la luz plateada de la luna

Las estrellas quedaban en segundo plano ante su mirada

Parecía como si pudiera ver directamente mi alma

Su nombre era un poco raro por aquella región

Así que supe de inmediato que era una extrajera venida por alguna loca razón

 

Nadie visitaba ese muelle al menos que estuviera un poco loco sabes.

¿Por eso tú te encontrabas allí abuelo?

Oye pero que dices!

Ella era especial ¿sabes? Realmente un ángel en todo este infierno

Me enseño mucho y sufrí su partida como ningún otro

Esos años en aquel muelle tal vez hayan sido los mejores de mis tiempos

Y tal vez no estés tan errado al decir que estaba un poco loco…

A veces creo que tan solo un sueño fue

Y que su sonrisa, algún viejo deseo, hecho una ilusión, creada por la luna y el sol

 

El ritmo de mi corazón latía más deprisa cada siguiente día

Al despertar y mirar por la ventana de la vieja cabaña

Podía observarla, siempre en el muelle parada…

 

¿Oye abuelo por qué pasaba ahí tanto tiempo?

Parece como que ansiara volar lejos de ahí…

Así es chico… ella era una golondrina y debía alzar vuelo para no morir

Pero déjame continuar que casi llego a esa parte donde la vi partir…

 

Siempre desee poder abrazarla por las madrugadas

Que no sintiera la soledad producida por el terrible frio  

Siempre le regalaba un café por las mañanas

Era mi manera de animarle…

Ella siempre sonreía cuando me miraba llegar

Era como que me esperara frente a mi ventana por alguna razón en especial

Poco a poco nos conocimos más y más

Y yo de ella me enamore más y más

Una noche igual a la de nuestro primer encuentro

Bajo las estrellas como en un dulce cuento

Tome su mano y la mire a los ojos

Ella sonreía levemente y sus ojos parecían casi celestes

Su mirada siempre me atrapaba

Y mis palabras ahora sobraban

El ambiente perfecto para un íntimo acercamiento

Puse una mano sobre su rostro

Ella sintió el calor de mi cuerpo y reacciono a nuestro encuentro

Y bajo la luna y las estrellas

Fuimos uno…

 

Sus besos marcaron mi cuerpo y más allá de eso

Mi alma quedo prendida a base de un deseo

El volverla a ver una vez más antes de mi entierro

Esa noche fue la penúltima vez que la vi…

Al día siguiente amaneció entre mis brazos

A pesar de ser como debería de ser

Algo andaba mal

Algo fallaba en ese cuento perfecto

 

Abuelo… ¿qué te paso en aquel muelle, ese último día que marco toda tu vida?

 

La desperté con un beso

Ella abrió sus grandes ojos y me observo…

Sus ojos café claro, tan claros y sin dudas

Mostraban una inmensa ternura

Y entre sus labios se escapo un delicado: TE AMO…

Mi corazón se estremeció

Y en tan efímero momento… conocí la felicidad

Pero ella ya no estaba ahí…

 

¿A qué te refieres abuelo?

Es difícil de explicar pequeño… pero intentare explicarlo de algún modo

 

Aun sentía el calor de su cuerpo cubriéndome del frio de la mañana

Aun podía ver su mirada que penetraba mi alma

Pero su sonrisa… su sonrisa no era como antes

No brillaba en la oscuridad

Ella había decidido dejar aquel lejano lugar…

Lo sabia, ella partiría en cualquier momento…

 

Las siguientes horas fueron un infierno entre miles de tormentos

Deseaba detenerla… pero sabía que si la detenía ella su sonrisa perdería

No me percate que su sonrisa seria el motivo de las últimas lágrimas de ese joven

Y fue así… al llegar el atardecer

Cuando la noche estaba al caer

Ella se paro frente al muelle

Miraba al cielo ansiosa de despegar vuelo

Y cuando la luna salió y de estrellas nuevamente se vistió

Como en aquella ocasión hace tantas lunas atrás

Dijo unas palabras al viento

Un susurro de amor

Que a mis oídos llego…

Y esas fueron sus últimas palabras 

Las mismas de aquella mañana…

Y así… ella el vuelo alzo y su silueta en la luna por diez noches perduro…

 

¿Y jamás volvieron a cruzarse sus caminos abuelo?

Una vez más la pude ver…

 

Era un día soleado

Había salido a caminar un rato

Y me quede dormido cerca de un hermoso rio

Bajo un gran árbol, su sombra era refrescante y me arropaba en aquella cálida mañana

Fue cuando la vi

Entre mis sueños la vi

Ella parada delante de mí

Me vio y me sonrío

Me dijo: “Todo está bien”

Y su sonrisa volvió a brillar

Tan mágica…

Tan real…

 

Ahora lo entiendo abuelo… ella fue más allá de la realidad que cambio todo escenario y por ello te hiciste un romántico apasionado y escritor de poemas!

Chico, la verdad no sabría decir si son realmente poemas mis escritos, pero te puedo asegurar que algún día lo he de lograr…

Plasmar las grandezas de esa sonrisa, para que todos sientan la magia que dentro de mi corre, todo gracias a ella…

A mi musa eterna!