Asoreth Becsi

Te hice Leyenda

Te hice leyenda

 

Sentada en el andén de mis recuerdos

Contemplo un mágico y bello prisionero

Su alma se ha mostrado,

con un vacío en la mirada,

Lleno de nostalgias, de tristeza;

De cenizas de sueños y glorias consumados

Por la hoguera del tiempo,

Es un niño, un mundo de sueño postergado

Que ahora es MITO es LEYENDA...

Fue mi más bello y triste poema,

Su alma cubierta de silencio se desviste ante mis ojos,

No puede ocultar su búsqueda constante,

Prisionero de la vida,

Prisionero de su sombra,

Ni siquiera El sabe lo que busca,

Solo cuando se encuentre a si mismo

Alcanzará la paz y la gloria anhelada

Ahora se desnuda las palabras en sus labios

Es verbo que fluye removiendo recuerdos

De un amor sin medida.

Hiere, ofende, golpea....

¡burbuja de sueños y quimeras!

Mientras este pecho mío te abraza, te besa,

Te acuna en sus mágicos y recónditos secretos.

Prisionero, ven palpa, toca mi herida

Son las huellas que dejaron tus manos en mi cuerpo,

En mi alma, que con delirio grita en silencio

La necesidad de hacerte mío...

Si mío...por que fuiste mío,

Y ahora sueño solamente una milésima de instante

Atravesar el umbral de todos los misterios,

Aparearte en mis sentidos

Y poner para siempre un cerrojo de auroras

Con sabor a despedida

Que vivirán por siempre en mi alma.

No temas, no habrá lágrimas amargas,

Estas lejano al muelle aquel de mis heridas

Ahora solo hay quietas olas de nostalgia que invaden el olvido

Sabes bien que en ese espacio se quedó dormido el mar en su locura

No temas, mi libertad y la tuya fueron ya consagradas