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Perozo rivero Miguel Oswaldo

...Y EL POETA NO MUERE

 

¿Quién rompió la guitarra,

quién ha quebrado

 de la voz el canto,

 y puso en las gargantas

 este crespón de miedo?

Oh, bestias insaciables,

criminales a sueldo,

despiadados verdugos,

 con su hartazgo de sangre…!

El Poeta renace en cada campanario,

en la desesperanza de los desheredados,

y en la aflicción del triste que heredó el desamparo…

El poeta no muere,

viajero impenitente del verso trashumante,

que condena el injusto, fustigando el avaro,…

Si  lo matas mil veces,

o mil veces le hieres,

él seguirá cantando,

por caminos del viento,

y en cada campanario,

 su verso será un grito,

contra ese torvo mundo,

donde es lucro la muerte,

y un negocio la vida.

y el pan es una prenda,

y el abrigo es un lujo,

 y tú matas a sueldo,

 y el crimen es virtuoso,

y cómplices y fatuos,

gobernantes sin madres, 

solícitos le entregan,

los pueblos, y las calles,

 y la gente y la vida,

 a ese matón a sueldo.

 que rompe una guitarra,

el matón que ha quebrado,

los bordones del canto,

y puso en la garganta,

este crespón de miedo…

Poeta de la esperanza,

luminoso y fecundo,

con los ojos de tu alma,

y el metal de tu verso,

Si te matan mil veces,

o mil veces te hieren,

tu seguirás cantando,

por caminos del viento,

la canción de la vida…

El Poeta no muere... ¡