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SENSACIÓN EXTRAÑA

SENSACIÓN EXTRAÑA:


Que sensación extraña de frialdad, recorrió mi cuerpo al percibir en tu mirada, olvido, sí olvido de todo lo vivido y sentido en la piel, durante tantos años, juntos, que aun hoy pregunto a dónde fue el amor, ese mismo sentimiento de ayer jurado, que fue querido por los dos, con ese cariño anhelado que nos solíamos siempre tener, tomándonos las manos efusivamente, mirándonos los ojos, Tú enamorada y Yo enamorado, hasta de las más pequeñas pero sinceras simplicidades, donde con orgullo vimos crecer la flor de la vida, con amor...,

Que sensación extraña de frialdad, reflejó el alma a mis ya tristes ojos, al verte aun mas indiferente conmigo, no queriendo notar mi recordada presencia, que te digo, sin lugar a dudas, que mas dolió el dejarte ir sin decirme adiós, que sufrir luego el peor castigo por el destino en soledad, porque si Tú, me hubieras amado, como Yo te amé en los brazo, sin reglas y condiciones que cumplir, habrías sabido igualmente perdonar, como Yo te perdoné, con solo verme llegar arrodillado a tus pies, si aun con amor, fueras capaz de escuchar decir lo siento, sentidamente...,

Que sensación extraña de frialdad, fue verme llorar por primera vez, internamente, por no hacerlo más delante de ti, porque de ingratitud esta hecho el mundo y Tú no podías ser la excepción de la regla, como para merecer recoger con tus manchadas manos, ni una sola gota de mi rostro, por lágrimas de olvido que jamás concebiste como posibles y sinceras derramadas por la mujer amada, causante de tantos desvelos, pero en algo tuviste razón desde un comienzo, por existencia, sobrevivirá la ausencia del amor con desamor, quien de los dos aprenda a no doblegarse por principios en tiempos difíciles, bajando la mirada...,

Que sensación extraña de frialdad, descubrí al llegar, recibiendo en mis labios el último beso de rigor, descubriendo esos sabores distintos al mío, por todos tus amores escondidos, pero esa noche, en honor a la verdad en esta historia, te besé más profundamente que nunca, hasta quedar Tú, sorprendida, ignorando esa gran decepción que se convertiría lentamente en dolor sentimental dentro de mi corazón al ver a través de tus hermosos ojos glaucos todos tus sueños más íntimos mantenidos en silencio, pero a pesar de todo, preferí gozar por un instante de tus falsas alegrías hasta casi morir por fingidos placeres y fue entonces, que supe que solo te quería, mas ya no te amaba.
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Sergio Yglesias García
Caraca, 20/06/2011 10:30 PM.