Pablo Arturo Millar Figueroa

Noche Y Soledad, amor, ¿Dónde estas?

Noche Y Soledad, amor, ¿Dónde estas?

 

 

Ya es de noche...los astros no se pueden observar,

es la oscura niebla, lo que solo puedo mirar...

Esplendoroso...y temeroso a la vez,

es el sonido que escucho..., son los rieles del tren que chillan al pasar.


 

 

Estoy solo, sin ella, a punto de llorar...

Tristeza, esos rieles son como mis quejidos,

intentando a mi alma ahuyentar,

¡Tristeza!  Del peligro y del sufrimiento me quieren ahuyentar...

 


 

¡Que inmenso los árboles que veo!

me observan y me envuelven al pasar...

¿Qué te sucede? ¿Estás triste?

¿Es una angustia que no tiene cura?

 

 

 

¡¡¡Tristeza!!! Ellos me preguntaron pero no me pudieron ayudar,

-¿Saben? si, estoy triste y me estoy muriendo por dentro-

quizás en su rumbo encontró un nuevo sol, un  nuevo norte, un  nuevo destino...

en el cual yo no estoy...

 

 

¡¡¡Noche fría!!! ¡¡Árboles que me escuchan!!

¡¡¡Ella me olvido!!!

Ella olvido mi pobre corazón.....

Lo di todo, ¡Todo! y todo quedo en nada....

 

 

Lo mas terrible, es que ella... con su amor

puede hacer desaparecer mis penas,,

solo ella me puede rescatar de este profundo pozo,

solo ella puede llenar el vacío que dejo...nadie mas...

 

 

¡Tristeza!, me encuentro en un abismo...estoy solo...

¡¡¡Tristeza!!! ¡¡¡Miento!!!, no estoy solo,

Estoy mal acompañado ¡Soledad y depresión!

...me están acabando... lento y sin compasión.

 

 

Lo mas terrible de todo es que ella me puede salvar,

ella hace que mis días tomen sentido,

con ella siento que existo...con ella tengo destino,

pero no me ama, me olvido. Si no es ella quien me rescate, nadie lo hará...

 



Luego de eso algo increíble sucedió,

comenzaron a caer las hojas de los árboles,

queriendo consolarme y entenderme,

así también cayeron mis lagrimas...

 

 

Lagrimas retenidas, aprisionadas en mi corazón,

que rápidamente se congelaron,,,

El frió de mi alma las fue congelando una a una

mientras caían de mis ojos.. y quedaron en la nada al transcurrir el tiempo...

 

 

Solo en ese momento pude ver el cielo y las estrellas...

titilantes como mi alma y lejanas como tu...

estaban iluminando por un instante mi oscuridad,

como iluminabas Tú amor, mi mundo de tristeza y soledad.

 

 

En un instante la misma niebla las volvió a tapar y no las pude ver nunca más,

como no puedo ni nadie mas podrá observar mi corazón, que esta hundido en la

tristeza que tu dejaste y el mismo amor que de mi arrancaste...

y ahora en la soledad me pregunto, si me amabas,  ¿Dónde estas?

 

 

 Jeremias Isou/Pablo Arturo Millar Figueroa