mario horacio

Crepuscular

 
Un cielo iconoclasta borra la luz pagana.
Las sombras de la tarde detrás de mí se han ido.
Respiro un aire intenso de libertad profana.
Y será hoy mi credo para siempre destruido.

No era ya mucho peso mi conciencia humana
Esperando un milagro de impío arrepentido?
El ayer que hoy se aleja no volverá mañana.
Se anuncian nuevos dioses, pero Dios ha partido.

Hoy despierta la hora de mirar lo dormido.
Una clave secreta se me descubre ahora:
Ha llegado el tiempo de buscar lo perdido.

Me aguarda el paraíso de cada madrugada,
Donde un sol resucite la formidable aurora
Y alumbre la inocencia de saberme aún nada.