MARÍA DEL MAR

ALAS DE SALVACIÓN

 

En un manto arropa a mi alma herida

y préstame tus alas de consuelo,

paloma mensajera que, en tu vuelo,

la esperanza no llevas escondida.

 

Dame otras rutas bien desconocidas,

que mis pies ya desprendan de este suelo.

La tierra se hace lodo y ya no puedo

retardar más mi tiempo de partida.

 

El miedo a pensar... Para mi huida.

El lodo al caminar... Para mis pasos.

Paloma, dame un cielo sin medida

 

que la tierra me olvidó y no me hace caso.

El luchar está de más en mi vida,

pues, rompe de mis venas ya los vasos.