aday63

Prohibido.

Prohibido.
 
Nada hay más exquisito
que lo que nos es prohibido,
así yo me interese,
en que tu estuvieras conmigo.
 
Imaginaste era un juego,
y quisiste participar,
pero nadie preveía
que el amor nos iba a atrapar.
 
Cuánto tiempo ha pasado
desde la tarde aquella
en que un beso nos dio
muestra de nuestra pasión.
 
Tarde a tarde, como un hurto
nos encontramos tú y yo,
robamos el tiempo al trabajo y la familia
y como fruta prohibida
disfrutamos nuestra entrega
erótica y espiritual.
 
Pródigos nos entregamos,
al placer de nuestros cuerpos,
palmo a palmo  disfrutamos
de nuestras mutuas caricias
que desencadenan siempre
descargas de adrenalina
y nuestros sexos ardientes
se amoldan rítmicamente
y explotan de emoción.
 
Tus manos, suaves y expertas
recorren con maestría
hasta el último centímetro
de mi cuerpo que es tuyo
y que voluptuoso responde
cuál si fueres un orfebre
que realiza su obra maestra,
al llevarme hasta la cumbre de la sensualidad.
 
Tu boca, nunca descansa,
besa,   muerde y con la lengua,
tocas mágicamente mis pezones,
 capullos que a ti responden
y bebes de mis entrañas
el maná de nuestro amor.
 
¿Qué nos impulsa a amarnos
como dos adolecentes?
que sin pudor ni reparo,
se entregan un solo beso,
o degustan cuerpo a cuerpo
la miel pura de sus sexos.
 
No encuentro aún respuesta,
tal vez, es un castigo
ya que este amor es prohibido,
así lo que dice la gente,
pues aún cuando no tengo marido,
tu si estas comprometido,
y si bien, tu a mi  me amas
no te atreves a dañar
a una mujer que en su día,
todo te supo dar.