Andrés Mª

DE TERCIOPELO EN CARICIAS

Hoy salgo al mar desde el río

sobre una barca – mis sueños–

en busca de los caminos

 que me acerquen a tu templo.

 

En tu altar, en una isla,

donde duermen mis recuerdos,

te encenderé mi sonrisa

con las velas del deseo.

 

En liturgia muy privada

yo te cantaré mis salmos

para entregarte mi alma

en los versos de un “te amo”.

 

El cielo abrirá sus puertas

con el sol de la mañana

y la luna y las estrellas

harán la noche más larga.

     

No habrá coros ni testigos,

que certifiquen el rito;

serán el viento y suspiros

quienes oigan qué te digo.

 

Y beberé de tus labios

y comeré de tu boca

besos dulces –relicarios –

y palabras que provocan.

 

Vestiré tu desnudez

de terciopelo en caricias

y el aroma de tu piel

despertará mi avaricia.

 

Dulces noches, bellos sueños…

llegará la madrugada.

Tu cara sobre mi pecho

y la mía… en tu almohada.

(RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS DE AUTOR)