Manuel Ayuste

Un alma grande

Mujer hermosa, amada mía

tus brazos los que me abrazaban

tus labios los que me besaban

tu cara era luz del cielo

en la noche resplandecía como un lucero.

 

Mujer fuiste de gran hermosura

donde empieza la belleza para siempre

y no termina.

 

La humildad pusiste por condición,

La nobleza te seguía los pasos

 

Yo te pedí amor fue siempre

Lo que tuviste.

El mundo era para ti sencillez

y la belleza humildad.

Tus ojos eran lirios de colores,

Miraban con ternura.

Tus pensamientos limpios,

Y tu alma grande.

 

Fuiste ángel en la Tierra,

Ahora ángel en el cielo

De grande vuelo,

 

Mi gloria ha sido que tú me amaras,

Mi felicidad ahora,

Saber que tú fuiste mía.

 

Se que un día vendrás a verme,

Y tu sabes que te estaré esperando,

Nos abrazaremos y nuestras almas

Solo será una,

Y caminaremos donde nace el amor,

La felicidad será nuestro tesoro,

Y lo tallaremos con nuestras manos

 

 Para mi esposa querida.

Ángel mío te amo.