Manuel Ayuste

Entre lágrimas

Nunca pensé que estar sin ti,

era tan doloroso.

Es como mil puñales clavados en el pecho,

mi cuerpo se resiste débil se rompe

abandonado y queda roto, inquieto.

Todo ha terminado vivir vives,

como una hoja seca a merced del viento,

un cuerpo de tormento.

Tu mi pequeña amada,

eras un mundo de colores,

mi nenita estaba loco por tus amores.

Ahora vivir vivo,

un infierno inquieto.

Si lloras te ahoga el sufrimiento,

y si sonrio me quedo sin aliento,

abandonado roto por dentro.

 

Para mi esposa, María del camino.

Mi pequeña soñare contigo.