//www.poemas-del-alma.com/

checovick

POR QUÈ SEÑOR GOVIERNO?

¿POR QUÈ SEÑOR GOBIERNO?

El viento camina entre las ramas, entre el follaje de los sueños vive el hombre martillando el tiempo que se fue.

Entre el presente y el futuro hay caminos claros, otros son caminos de cenizas, tierras de olvido, tierras de lodo y viento.

En la mesa del hambriento hay hambre en su mirada no hay paz, hay golpes de martillos que caminan como duendes por su cuerpo, duendes que quitan sueños, duendes invisibles que ahí están.

Los caminos del burgués son espejos transparentes donde solo ellos se miran, los caminos del hambriento son espejos negros donde no hay futuro, donde la nada es el principio y el fin de la vida y de los sueños.

En los sueños del hambriento hay bocas grandes que se lo quieren comer, hombres con bocas de fuego y cántaros oscuros, laberintos de tiempos con espinas, espacios que lo aprietan y no lo dejan respirar.

El hambre se les ha comido la memoria, ella hace fiesta, se ríe y camina con la muerte esperando que otro muera para sumarlos como abono a sus victorias.

Los días y las noches son albercas profundas donde no hay nada que pescar, son como gritos que arañan la piel y que se incrustan como malas sombras cada vez que mira la ventana de los sueños pasados.

El hambre no tiene credo ni color, ella es una sombra que persigue el pie descalzo, vomita fuego y camina silenciosa entre los pobres.

El hambre tiene partido político, con ella suben al poder los demagogos y llenan de esperanza al que la sufre.

El niño mendruga el pan, los caracoles danzan en el mar su muerte; los viejos comen lodo mirando al mar, las mujeres pariendo hijos de barro y cal, hijos para el hambre, hijos para la guerra.

Los pobres mueren en las calles, mueren en las guerras. A los pobres se los come el hambre y mueren con la bendición de quienes los gobiernan.

El que reclama comida en su mesa es un subversivo, el que reniega de los gobiernos totalitarios es un anarquista, el que los denuncia es un apátrida.

Por qué nacer y morir con hambre en medio de la abundancia señores gobernantes?

Por qué dejar morir la flor en el jardín si la lluvia y el sol les pertenece?

Por qué? Por qué?

Señores gobernantes, el mundo nunca fue igual, ustedes le quitaron el don de soñar y de viajar en barquitos de papel al lugar donde soñar no costaba nada.

Ustedes le asaltaron a los pobres el derecho de vivir y el de comer, solo porque se creyeron los dueños de los sueños, de sus hijos y de sus tierras.

Ustedes les cortaron las alas al viento para que no alzaran el vuelo y estuvieran condenados a no mirarles a los ojos y aceptar vivir como esclavos. de dignidad.

La diferencia entre nacer y morir no es un eslabón, es el comienzo donde se gestan los martillos que romperán los cascarones de la opresión que trae hambre, miseria y represión. La alacena está vacía, la bomba social está por reventar.

 Por qué quitarle la alegría a quien nace y sembrarle a cambio enigmas en sus sueños?

 Ustedes señores gobernantes lo saben yo también lo sé.

La diferencia entre nacer y morir cuando los caminos son  estrechos y en las calles escuchamos los tambores recibiendo al que llega o al que muere, no es cuestión de religión, es cuestión de dignidad. La alacena está vacía, la bomba social está por reventar.