RICARDO ALVAREZ

TU ATLAS - de azul intenso

 

Suelo encontrar tu huella en la arena

con tus francas manos clavadas en la sangre del jazmín.

En tu forma caigo

con los ojos apartados del mundo y sus bellezas

porque en mi mirada no hay otro panorama

más que el de tus maravillas naturales.

Cuando el cielo abre su telón y sus oídos

penetro con furor sus agujeros y merodeo los silencios de cráter

donde asoma la luna su superficie de prado extendido

y tu risa de plata cabalga en las estrellas propagadas.

Aun con mis ojos de Lázaro

veo tu cuerpo hecho de la tiza y esculpido

en el carbón mineral de los hornos forjadores.

Cuando voy a tu lado

mi pecho de pastor resguarda sus rebaños y al

tomar tu mano sin heridas hallo las verdades de la tierra lastimada

los secretos del viento y el espejismo de los montes áridos.

Ámame amor.

Con amor total de apotema mis lados de pirámide inconclusa.

No tengo defensas ante ti ni mis venas inoculadas

Corta mis raíces al soplido de tu viento moderado y deja

que mi boca se ahogue en tus besos de río rebalsado

extraídos del profundo abismo

de los claveles acuáticos que salen de tu boca granate

con el filo clemente de la hora y su destino a

mis mínimos brazos de cuerpo levitante y carne planeadora

y el telescopio de mirada y Atlas donde busco

la altura de tus besos infinitos y  sus laderas desplegadas.