GITANA DULCE

LA LLUVIA

 

Bruscamente la tarde se ha aclarado

porque ya cae la lluvia minuciosa.

Cae o cayó. La lluvia es una cosa

que sin duda sucede en el pasado.

 

Quien la oye caer ha recobrado

el tiempo en que la suerte venturosa

le reveló una flor llamada rosa

y el curioso color del colorado.

 

Esta lluvia que ciega los cristales

alegrará en perdidos arrabales

las negras uvas de una parra en

         cierto

 

patio que ya no existe. La mojada

tarde me trae la voz, la voz deseada,

de mi padre que vuelve y que no ha

            muerto.

 

                                             JORGE LUIS BORGES