Wilmer Alejandro

BELLA.

Tú rosa sin espinas, que duermes en mis brazos

que de besos sin descanso destruyes los desencantos.

 

Hermosa como las flores

me entregas tus ganas

yo sin desprecio te entrego mi alma

cansados, en el amanecer te robo un beso sin hablar.

 

Suspiro en silencio para no despertar

de un sueño profundo que me he clavado ya.