Carlos Dguez

El beso.

Bésame con un beso de tu boca

cariñosa mitad del alma mía,

un solo beso el corazón te invoca

que la dicha de dos me mataría.

(Gustavo Adolfo Becquer)

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Bésame ángel mío, como yo te beso;

un beso que transporte al embeleso,

cuyo límite sólo sea el exceso,

por eso, y nada más por eso, es que te pido un beso.

 

Besar como cualquiera besa no sabe a nada,

ni al que lo da, ni a la persona amada,

el beso debe ser fugaz, que brote en la alborada

o por la noche, cuando el sol deja paso a su luna amada.

Un beso por la espalda… ¡Qué delicia!

un beso que te quema, te acaricia,

un beso que se planta con malicia,

que es capaz de borrar a otra caricia.

Un beso que provoque sensaciones,

un beso que despierte las pasiones,
un beso que una nuestros corazones

y nuestros cuerpos, y nuestras ilusiones.

Un beso en el que entregues lo entregable,

un beso pasional, pero a la vez amable,

un beso que se torne indescifrable

aunque no me permita ni que hable.

 

31/Mar/2011