Rubén Darío


Spes




Jesús, incomparable perdonador de injurias,
óyeme; Sembrador de trigo, dame el tierno
pan de tus hostias; dame, contra el sañudo infierno,
una gracia lustral de iras y lujurias.

Dime que este espantoso horror de la agonía
que me obsede, es no más de mi culpa nefanda,
que al morir hallaré la luz de un nuevo día
y que entonces oiré mi «¡Levántate y anda!»

Ver métrica de este poema






Poemas de Rubén Darío



Poema Siguiente >>




  • 1
    karina mg PERU UNMSM

    LA BUSQUEDA ESPIRITUAL.CONCIENCIA.DONDE VAMOS. MAS ALLA INFINITUD....ME GUSTO MUCHISIMO ESTE GRAN POEMA.

  • 2
    Luis SergioPuntos: 934

    Luis Sergio

    Este es uno de los poemas que más me ha impactado. Especialmente en el momento que lo leí, es increíble...

  • 3
    Evelio Pereira SalgadoPuntos: 7501

    Evelio Pereira Salgado

    Escribir esto con la conciencia que se te agota, es tener mucho valor.
    Tal consideración sobre todo,de ese momento, es extraordinario.

    eveliopereira@gmx.de



Debes estar registrado para poder comentar. Inicia sesión o Regístrate.

SitemapSitemap 2Sitemap 3PrivacidadContacto — Publicidad