Cerrar Registrarse


 



Rubén Darío


Spes




Jesús, incomparable perdonador de injurias,
óyeme; Sembrador de trigo, dame el tierno
pan de tus hostias; dame, contra el sañudo infierno,
una gracia lustral de iras y lujurias.

Dime que este espantoso horror de la agonía
que me obsede, es no más de mi culpa nefanda,
que al morir hallaré la luz de un nuevo día
y que entonces oiré mi «¡Levántate y anda!»




Poemas de Rubén Darío


Poemas del Alma



Poema Siguiente >>






  • 1
    karina mg PERU UNMSM

    LA BUSQUEDA ESPIRITUAL.CONCIENCIA.DONDE VAMOS. MAS ALLA INFINITUD....ME GUSTO MUCHISIMO ESTE GRAN POEMA.



Debes estar registrado para poder comentar. Inicia sesión o Regístrate.






Enviar este poema:
  Nombre E-Mail
Amigo 1
Amigo 2
Amigo 3
  Tu Mensaje:





SitemapSitemap 2Sitemap 3ForoPrivacidadContactoPublicidad