Pablo Neruda


Cien sonetos de amor


Soneto XXXII



La casa en la mañana con la verdad revuelta
de sábanas y plumas, el origen del día
sin dirección, errante como una pobre barca,
entre los horizontes del orden y del sueño.

Las cosas quieren arrastrar vestigios,
adherencias sin rumbo, herencias frías,
los papeles esconden vocales arrugadas
y en la botella el vino quiere seguir su ayer.

Ordenadora, pasas vibrando como abeja
tocando las regiones perdidas por la sombra
conquistando la luz con tu blanca energía.

Y se construye entonces la claridad de nuevo:
obedecen las cosas al viento de la vida
y el orden establece su pan y su paloma.

Ver métrica de este poema






Poemas de Pablo Neruda



Poema Siguiente >>






Debes estar registrado para poder comentar. Inicia sesión o Regístrate.

SitemapSitemap 2Sitemap 3PrivacidadContacto — Publicidad