Alta fragata en el arrabal de la memoria

Guillermo Pilía

 Poema siguiente



El amor del río traía
peces y camalotes sobre el agua profunda,
la resaca de las islas.

La playa se colmaba de silencio y de sombras
y era como si compartiéramos la cena
con los muertos queridos.

Aquella noche una alta fragata
encendió sus jarcias llenas de fanales
en el arrabal del cielo.

Nunca algo tan cercano al hombre y lo divino
como esa nave de luz que se llevaba
también a la otra orilla nuestras almas.

Ver métrica Poema siguiente 

 Volver a Guillermo Pilía
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos