El sujeto, como ya tuvimos oportunidad de aprender, es uno de los sintagmas nominales que requieren los verbos finitos no impersonales, razón por la cual esta construcción es uno de los componentes destacados de gran parte de las oraciones.

De acuerdo a las características que presente, este concepto sintáctico puede clasificarse como simple, tácito e histórico, entre otros grupos, pero siempre se encarga de presentar a la persona, animal u objeto de los que se dice algo en la oración o bien, que desencadenan una determinada acción.

Como todavía no hemos agotado el tema vinculado al sujeto, en esta oportunidad vamos a abordar el concepto de sujeto expreso, también llamado explícito, una clase de sujeto que, a diferencia del tácito (el cual carece de realización fonética explícita en el enunciado) siempre aparece en la oración, ya sea de forma simple (con un solo núcleo) o compleja (más de un núcleo).

El sujeto expreso, por lo tanto, es el que encontramos en gran parte de las oraciones al analizarlas de forma sintáctica. De todas maneras, no vamos a dejar que la detección de esta clase de elemento esté sujeta a las interpretaciones que cada uno de ustedes haga en relación a la definición desarrollada en el párrafo anterior. Por esa razón, a continuación encontrarán una serie de oraciones con sujeto expreso para que ustedes puedan tomarlas como modelo.

“Claudia y César cancelaron el vuelo” (Sujeto Expreso: Claudia y César)
“Mi perro rompió los almohadones” (Sujeto Expreso: Mi perro)
“Esa mujer practica muchos deportes” (Sujeto Expreso: Esa mujer)
“El escritor recibió un premio en Francia” (Sujeto Expreso: El escritor)
“Luciana y Aníbal adoptaron un bebé” (Sujeto Expreso: Luciana y Aníbal)
“La vecina decoró su casa con guirnaldas” (Sujeto Expreso: La vecina)
“La fiesta terminó a altas horas de la madrugada” (Sujeto Expreso: La fiesta)