Los pronombres son determinados según su relación con otra palabra. Es decir, no cuentan con un referente fijo. Existen los pronombres posesivos (que denotan propiedad, cercanía o relación estrecha con una identidad), los pronombres demostrativos (distinguen a ciertos elementos que ya fueron mencionados con anterioridad, sin necesidad de repetirlos) y los pronombres personales (que se refieren a una persona, un animal o un objeto dentro de una oración), entre otros.

Pronombres enclíticosLos pronombres enclíticos son aquellos que aparecen detrás del verbo y se unen a él formando una nueva palabra. Se trata de los pronombres “me”, “la”, “las”, “le”, “les”, “lo”, “los”, “nos”, “se”, “os” y “te”, unidos a distintos verbos. Por ejemplo: “acabose”, “díjole”, “caerse”, “dámelo”.

Hay palabras compuestas que, incluso, reúnen a un verbo con un pronombre enclítico y un complemento: “sabelotodo”.

El pronombre enclítico se emplea con las formas del infinitivo y del gerundio (“quererla”); en los casos en que un verbo en forma personal precede al infinitivo o al gerundio, es posible separar el pronombre y anteponerlo al verbo conjugado (“lo está escribiendo / está escribiéndolo”). En el modo imperativo, el pronombre enclítico es de uso obligatorio (“hazlo”, “déjalo”). También se utiliza en el presente del subjuntivo cuando adquiere un carácter imperativo (“díganle”).

En cuanto a la acentuación, las palabras con pronombres enclíticos respetan las reglas generales de la ortografía. “Denos”, por ejemplo, no lleva tilde ya que es una palabra grave que termina en S. “Habiéndosenos”, en cambio, lleva tilde porque es una palabra sobresdrújula.

Ejemplos de uso de pronombres enclíticos:

“Creo que ya no voy a quererla”
“Hazlo ahora mismo”
“Díganle que no vuelva a buscarme”
“Lleva más de un mes construyéndolo”
“Denos un minuto, por favor, ya estamos con usted”
“Déjalo en paz”
“Ese niño puede caerse”
“Necesito tu teléfono, dámelo”
“Está terminándolo en este momento”