Las letras mayúsculas, esas que se diferencian del resto por tener un mayor tamaño, son aquellas que se utilizan al escribir nombres propios y al comenzar una oración. Este tipo de letras también debe aparecer después de un punto seguido y/o aparte, a continuación de los dos puntos cuando se citan palabras textuales, en la palabra que aparezca primero luego de un signo de cierre (ya sea de interrogación como de exclamación, excepto que esté separado por una coma), al mencionar títulos, cargos y jerarquías y al escribir tratamientos de cortesía, tales como Sr. y Sra., entre otros. En las cartas, se estila comenzar con mayúscula luego del saludo, por ejemplo:Mayúsculas

“Estimado usuario:

Le recordamos que…

Por otra parte, es importante señalar que, en la numeración romana, se recurre a la mayúscula para representar algunos números. Así, por ejemplo, la V simboliza al cinco, la X al diez, la L al cincuenta, la C al cien, la D al quinientos y la M, al mil.

En el caso de los títulos de películas, libros, periódicos u obras de teatro, entre otras, se estila utilizar la mayúscula al comienzo de la primera palabra y en los nombres propios que pudiera haber en ellos. Si sólo son dos palabras, por lo general ambas se escriben con mayúscula. “La invención de Morel”, “La Nación”, “Crítica de la Argentina”, “Pedro Páramo”, “El Aleph”, “Hansel y Gretel”, “Blancanieves y los siete enanitos” son algunos títulos donde se puede apreciar el empleo correcto de las mayúsculas.

A diferencia de lo que ocurre en el idioma español, en lenguas como el alemán la mayúscula se utiliza para escribir todos los sustantivos.