Como resulta evidente, el texto literario es aquel que utiliza el lenguaje literario. Por eso, es importante saber que este tipo de lenguaje se vale de las palabras para alcanzar un cierto fin estético y, de esta forma, captar el interés del lector.

El texto literarioEl autor de literatura (que es el arte que se expresa mediante la lengua), por lo tanto, intentará expresar sus ideas de una forma depurada y cumpliendo con sus objetivos de estilo, para lo cual apelará a distintos recursos lingüísticos y técnicas.

El texto literario, de esta forma, buscará producir una impresión de belleza en el receptor. Esto será posible gracias a la combinación de recursos fónicos (mediante juegos con el sentido de las palabras), gramaticales (sumar, suprimir o repetir estructuras) y semánticos (alterar el sentido de las palabras, como la metáfora).

Estas características hacen que los textos literarios sean plurisignificantes, ya que admiten diversas interpretaciones. A su vez, las palabras pueden presentar una connotación del sentido, ya que, en ocasiones, aparecen investidas de nuevos significados.

A grandes rasgos, puede decirse que el texto literario es desinteresado, en el sentido de que no tiene una finalidad práctica inmediata sino una naturaleza estética.

Cabe destacar que, a diferencia del lenguaje cotidiano, el literario busca perdurar en el tiempo. Por eso, el autor de un texto literario pretende que su obra trascienda y se conserve con la misma forma original. Es importante tener en cuenta que la comunicación entre el autor y el lector es unilateral, ya que el mensaje no puede ser respondido de forma inmediata por el receptor (con excepción de los textos digitales publicado en Internet, que presentan una mayor interacción).

Otro aspecto a considerar es que el texto literario no está dirigido a un destinatario concreto, sino que apunta a receptores desconocidos, sean muchos o pocos.