Según cuenta hoy Clarin.com, la Feria del Libro de Frankfurt mostró un preocupante panorama: sólo el 70% de los productos expuestos eran libros, situación que lleva a replantearse qué será de ellos en el futuro.

Las novedades ofrecidas por los stands no tenían que ver con los tradicionales y conocidos libros. En su lugar se podía encontrar una amplia variedad de opciones tecnológicas: audiolibros, CD-ROMS, enciclopedias multimedia e incluso bibliotecas virtuales. En la actualidad, el texto escrito está siendo reemplazado por voces, sonidos e imágenes.

Feria del Libro de FrankfurtEntre las ventajas ofrecidas por las nuevas tecnologías se pueden reconocer la rapidez para acceder a la información, la facilidad para encontrar libros a través de Internet y la reducción del espacio ocupado por las bibliotecas tradicionales. Además, también parecen contribuir al medio ambiente: a través de los libros digitales se puede reducir la tala de árboles y la contaminación producida por la fabricación de papel.

A comienzos de esta semana, más precisamente el 23 de abril, se festejó el Día Internacional del Libro. Establecida oficialmente desde 1995 por la UNESCO, la fecha fue elegida en homenaje a tres grandes escritores que fallecieron el 23 de abril de 1616 (aunque no hay registros exactos): Miguel de Cervantes, William Shakespeare y el Inca Garcilazo de la Vega.

El director general de la UNESCO, Koichiro Matsuura, resaltó los valores del libro en un mensaje difundido para la celebración: “Subrayo la importancia del libro para la libertad de expresión y para la preservación y el fomento de las manifestaciones de la diversidad cultural, tareas de máxima importancia para la humanidad.”

Aunque todavía no se ha demostrado que los nuevos medios logren sustituir a sus antecesores, para algunos expertos, los avances tecnológicos ponen en riesgo a los libros tradicionales. Como factor negativo, se puede decir que las cuestiones económicas son un gran freno para la expansión masiva de este nuevo formato digital.

Pese a los diferentes puntos de vista y la aparición de novedades aplicadas a la literatura, hasta el momento ningún invento ha logrado superar la increíble sensación que despierta pasar hoja tras hoja en la lectura de un libro, al hacer volar nuestra imaginación sólo con la palabra escrita.