Méritos literarios al margen, el escritor Fernando Vallejo intenta nuevamente llamar la atención de la opinión pública. Luego de renunciar a su nacionalidad en mayo y de calificar a Colombia como “un país imbécil, el más asesino de la Tierra”, el autor de “La virgen de los sicarios” manifestó sus deseos de volver a ser colombiano.

Fernando Vallejo¿Dónde quedó aquello de “esa mala patria de Colombia ya no es la mía y no quiero volver a saber de ella”? Pues no se sabe. Ahora Vallejo, tras pasar veinte días en Bogotá, decidió darle una nueva oportunidad a su patria “por amor” y por ser “extravagante y masoquista”. Sin embargo, aclaró que el hecho de que vuelva a ser colombiano no borra su concepción sobre los crímenes cometidos en su país. Vallejo también jugó con su condición de homosexual al comentar que le “hacen mucha falta sus muchachos”.

Nacionalizado mexicano (vive en territorio azteca desde hace 36 años), Vallejo se ha hecho popular por sus críticas contra los políticos, su defensa de los derechos de los animales y su enfrentamiento con el Nobel colombiano Gabriel García Márquez.

Su último libro, “La puta de Babilonia”, es un ensayo donde denuncia la hipocresía existente en la Iglesia Católica. En su presentación, Vallejo calificó de “patraña” la existencia de Cristo, consideró que Dios es “un monstruo” que hizo “esta chambonada de mundo” y comentó que la Iglesia es una “institución genocida”.

Respecto al rechazo que su figura produce en buena parte de la sociedad colombiana, el escritor aseguró que no le importa si lo matan y que los insultos le generan un “placer casi sexual”.