Jorge Brindis

La maldición de la rosa

La rosa en el desierto no puede su destino cambiar

Pues si lo intenta, si lo logra

La esperanza que hoy existe no tendría ya un lugar

Su misión es ser hermosa y siempre debe perdurar.

 

Qué triste es la perfecta vida, que dura es la vida de siempre

Mantener el anhelo de muchos, sostenido por una pendiente

Si se ausenta ¿Qué esperanza queda? Si se queda ¿Con qué esperanza vive?

Que desdicha nacer siendo todos y morir siendo el esclavo.

 

La belleza una maldición, el tiempo una sentencia

La rosa al tiempo muere y la vida, un amigo ingrato, que premia con el olvido

Oh, bella rosa que en el amanecer resplandeces, cuál fue tu pecado que hoy pagas con creces

Destino ineludible, peligroso pasado, dime que es lo que esperas y yo lo seguiré buscando.



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