JUAN LEON DE LA VEGA

“MI MADRE ES LA FLOR MÁS BELLA DEL EDEN”




Cuidare tus horas,
Despierto y dormido,
De la salida de tu sol,
De tu nombre y tú abrigo,
De tus caprichos,
Y del paso que enderezo,
A vela, a oscuras y a sol, allí estaré.
Mi mano estará contigo,
Y mi abrazo, sin hacerle sombra al tiempo,
Como ángel, escuchare tus inquietudes,
Las voces de mi alma,
Como guitarra de amor,
Se repetirán a tu oído,
Mis ojos, no descuidaran tu paso,
Para mi amor, importaran tus horas,
Mis ojos, aterrizaran con tu destino
Besos, no soltaran a tu almohada,
Hasta que me digas,
Cuanto has crecido,
Pero aun así, mis labios no faltan,
A las caricias,
A este amor que se lleva,
Como raíz en el alma,
Estaré, para tu alivio y tu tristeza,
En mi cabeza y corazón,
Solo tendré tus detalles,
Un amor, con mis ojos de pureza,
Todo a ti regalare,
Te abrazare, te enseñare,
Y A Dios reclamare, tu vida,
Que tus ojos, no se apaguen de mí,
Y el éxito, en cada noche de oración,
Te acompañe,
Confianza te darán mis brazos,
Y mis pupilas,
Tendrás el cuerpo grande,
Pero el alma pequeña,
Así te ve mamá.
Vuela con mamá,.
Y escoge, como crecerán tus alas,
Da brillo al nombre, con tu pensar,
Y elogia el bien, sin traicionar el paso,
Que la oración, y el día para entregarte,
A la luz de Cristo, no me falte.
Cantad de alegría,
Si tu madre, no te ha entregado el vacío,
Habla con ella, y aprende mucho,
Llena la tierra de abrazo,
Que el amor, quiere sentirlo de tu mano,
Que naca gratitud, de tu pequeño corazón,
Yo daria el resplandor, y todo mi mundo,
Por tener mi corazòn,


¿MADRE?
QUIEN DA LA VIDA,
¿MADRE?
QUIEN DA EL AMOR,
¿MADRE?
QUIEN SUFRE CONTIGO,
¡MADRE!
TU MEJOR AMIGO,
¡MADRE!
NUNCA DICE ADIOS
¡MADRE!
QUE EN LA DESPEDIDA
¡MADRE!
DEJA UN GRAN VACIO
¡MADRE!
SE MUERE UNA FLOR
¡MADRE!
ETERNA EN EL CORAZÒN
RAQUELINAMOR


Maravilloso tu sentir.



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