POR UNA ROSA


Por una rosa volqué

Las ánforas perdidas

Que dormían en el crisol

De mis ensueños sin tiempo.

Mieles y añejos vinos

Se mezclaron en la sombra

De una luna escondida

Entre tules de esperanzas.

Después llegaron hormigas

Y cuervos de mal agüero

No me dejaron pasar

Junto a mi rosa querida

Aquella que perseguía

Desde antes que existiera.

Llené mi morral de adioses

Y descargué mis deseos

Quedaron allá mis ansias

Y regresé solitario

Sin una gota de miel 

Sin un aroma de vino.

Andar de nuevo el camino

¡Alabado sea Dios!

Si aquella rosa no es mía

Compondré las ánforas rotas

Llenándolas de vació

Y un adiós por bendición.

Información del poema


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrado. Regístrate aquí o si ya estás registrado, logueate aquí.


Enviar este poema:
  Nombre E-Mail
Amigo 1
Amigo 2
Amigo 3
  Tu Mensaje:



Gestionado con WordPress

SitemapSitemap 2Sitemap 3ForoPrivacidadContactoPublicidad