Pablo Speziale

La oruga

No se si es tarde o temprano,

Ya no me levanto.

Aquí me quedo tirado

 

Entre amaneceres de olvido,

me paso la tarde,

llegando a la noche.

 

Esa oruga caminando en mi pecho,

devorando lo florecido,

comiéndome por dentro.

 

Donde hacen eco tus palabras,

dentro de este ahuecado

paso de mi ignorancia.

 

Se enrosca y teje capullo,

Ya no queda nada por devorar

sin embargo no huyo

 

Donde corroes madera

eclosión de incertidumbre,

Solo estas polillas quedan.

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Una sorprendente realidad de un bello animalito relatada en verso.
    Un placer
    Saludos y amistad amigo Pablo Speziale



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