SONETO DE LA EMBRIAGUEZ
El condenado a muerte se masturba.
El terrorista zafa la espoleta.
Los últimos se acercan a la meta
y aceleran, borrachos, en la curva.
Enloqueciste, hermano, ¿no te turbas
frente al volante? ¿Por qué no respetas
esa infrarroja luz ultravioleta?
El condenado a muerte se masturba.
No estoy borracho. Conducir dormido
es mi especialidad. El auto avanza
por mil autos oscuros perseguido.
El condenado a muerte se afianza
en un axioma apenas presentido:
Mientras haya placer hay esperanza.
Información del poema


- Autor: Efrain de Noriega (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 25 de febrero de 2012 a las 11:14
- Categoría: Fantástico
- Lecturas:
- Usuarios favoritos de este poema: Carmen Angelical, Jareth Cruz.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrado. Regístrate aquí o si ya estás registrado, logueate aquí.


















