Lamento si el título de este artículo ilusiona a algún lector deseoso de descubrir una nueva historia de las tantas que se han escrito sobre perros. Aunque aquí existe un querible personaje canino, “Los ojos del perro siberiano” no basa su trama en las aventuras de un sufrido cachorro de raza ni presenta a un valiente animal convertido en héroe.

Este libro, escrito por el autor argentino Antonio Santa Ana, es una propuesta literaria muy reconocida en América Latina y traducida a una gran cantidad de idiomas cuyo argumento gira en torno al fallecimiento de un joven enfermo de SIDA.

La novela, dirigida en especial al segmento juvenil, deja al descubierto la lucha de un pequeño por conocer el verdadero problema de su hermano mayor, un muchacho que desaparece del hogar familiar y, al ser encontrado, le confiesa al narrador de la historia que, además de ser víctima de una enfermedad que genera ciertos prejuicios a nivel social, sufre las consecuencias de la discriminación y de la vergüenza de su propio padre.

Por el estilo con el que ha sido escrita y el perfil de su contenido, esta obra representa un material digno de recomendar ya que, en ella, los jóvenes y adultos no sólo encontrarán una entretenida historia, sino también un relato conmovedor de fácil lectura que intenta movilizar los sentimientos para que, de esta forma, quienes tengan oportunidad de conocer la propuesta puedan reflexionar sobre el sufrimiento que generan la discriminación, la falta de contención y los prejuicios.

Tal vez, muchos seres humanos que se animen a leer este libro coincidan con la opinión de un lector que, en el sitio oficial de Librería Norma, aseguró que “Los ojos del perro siberiano” más que una novela, “es una lección de vida” ya que, además de ofrecer “un mundo lleno de aprendizaje” consigue enamorar de la vida a quien conoce la historia.