Los fanáticos de las novelas de aventuras saben que el escritor y periodista italiano Emilio Salgari es uno de los exponentes más destacados del género. El autor, a lo largo de su vida, escribió numerosas obras, muchas de las cuales se convirtieron en clásicos, como en el caso de “Los tigres de la Malasia” (también llamado “Los tigres de Mompracem”).

En este libro, la acción se desarrolla en tierras lejanas y mares de la actual Indochina, donde marinos, guerreros y piratas se lanzan a la aventura y protagonizan luchas heroicas.

Como sabrá más de un lector, el título de esta obra refiere al sobrenombre con el que se conoce al pirata Sandokán, el personaje más popular que creó Salgari. En sus hazañas, este joven príncipe malayo que busca vengarse de los británicos por haberlo destronado y dejado sin familia cuenta con el respaldo, la compañía y la ayuda de un grupo fiel compuesto por el portugués Yáñez, el bengalí Tremal-Naik y el mahrato Kammammuri, entre otros.

En esta ocasión, Sandokán, tras oír el relato de Yáñez acerca de “la Perla de Labuán”, decide abandonar Mompracem para llegar hasta el lugar donde se encuentra esa bella e impactante criatura.

Poco tiempo después, el pirata descubre que ese tesoro se llama Mariana Guillonk y es la sobrina de lord James, uno de sus más fuertes enemigos. Para no ser descubierto, Sandokán se presenta como un príncipe malayo y el amor entre ambos no tarda en surgir.

Ahora, el recién llegado se enfrenta a la realidad de tener que elegir entre casarse con su amada y vivir en algún lugar remoto o regresar con Yáñez y sus cachorros pero, antes de poder resolver la cuestión, Sandokán es víctima de una emboscada, razón por la cual el protagonista no lo duda ni un instante y huye hacia Mompracem no sin antes jurarle amor eterno a Mariana.

Tiempo después, tras sortear diversos obstáculos y enfrentarse a peligrosas situaciones, el héroe y sus amigos logran rescatar a la joven que consiguió conquistar el corazón de Sandokán.