A lo largo de su trayectoria, el dramaturgo español Alejandro Casona supo cautivar a miles de personas con la magia de sus creaciones literarias. Una de esas obras que, aún en la actualidad, es elogiada y recordada por muchos de sus seguidores es “Los árboles mueren de pie”, una pieza teatral que ha sido representada con gran éxito en varias oportunidades y hasta tuvo una adaptación cinematográfica.

La trama gira en torno a las ideas y engaños de un hombre, el señor Balboa, para mantener contenta y tranquila a su esposa respecto al estado del nieto de ambos, quien había quedado junto a ellos tras el fallecimiento de sus padres.

Según se desprende de la historia, el adolescente había sido echado de la casa por su abuelo debido a los robos que éste cometía pero el hombre, para evitar reproches y el fastidio de su compañera, prefirió ocultar esta realidad a través de un plan basado en la mentira.

Balboa comenzó entonces a autoenviarse cartas que, según le aseguraba a su esposa, su nieto les enviaba desde lejos, donde tenía un presente exitoso gracias a sus estudios y a los logros personales que le habían permitido formar una familia. Tiempo después, trasciende la noticia de que el muchacho había decidido volver a la casa en busca de dinero pero el barco que lo transportaba naufraga.

Para sorprender a su mujer, el abuelo decide contratar a un imitador y a una bella joven para que ambos se hicieran pasar por su nieto y la esposa. Sin embargo, la aparición del familiar verdadero modifica los planes: la abuela toma conocimiento de lo sucedido pero, lejos de escandalizarse o respaldar a su nieto de sangre, opta por mantener el secreto ante los falsos parientes como forma de agradecerles los instantes felices que le hicieron vivir.