Aunque en más de una oportunidad hayamos hecho referencia a los clásicos de la literatura chilena (sin ir más lejos, como recordarán varios lectores, ayer publicamos el resumen de “Palomita Blanca”), las evidencias del alto nivel literario que existió, y existe, en ese país están lejos de llegar a su fin.

Hoy, por ejemplo, hemos decidido difundir el contenido de “Santa María de las Flores Negras”, una novela épica creada por el escritor Hernán Rivera Letelier que, aunque se publicó hace unos pocos años atrás, está inspirada en situaciones que tuvieron lugar en diciembre de 1907.

Por ese entonces, una gran cantidad de obreros del salitre se convocó en la Escuela Domingo Santa María, una institución ubicada en la ciudad de Iquique, para reclamar por mejores condiciones laborales y, por lo tanto, de vida.

Tomando como referencia ese hecho y el drama que se desencadenó después con la masacre multitudinaria (se calcula que, en ese contexto, perdieron la vida cerca de tres mil personas sin distinción de sexo ni edad) que quedó en la historia como la “Matanza de la Escuela Santa María de Iquique”, Rivera Letelier construyó un relato de gran veracidad social y humana.

Si bien esta obra incluyó a personajes ficticios, gran parte de los involucrados en el libro existió en la vida real. En definitiva, puede decirse que, en “Santa María de las Flores Negras”, el autor consiguió combinar el desarrollo del conflicto colectivo que se transformó en uno de los hechos más traumáticos de Chile y las vidas privadas de cada uno de los personajes. De esta forma, el libro no sólo da a conocer una tragedia, sino que expone el lado más humano del drama al describir las vivencias, los sentimientos, los valores y los conflictos políticos, morales y sociales de este grupo de trabajadores.