En el artículo que Poemas del Alma publicó tiempo atrás con el fin de dar a conocer la vida y producción literaria del novelista Tomás Carrasquilla se citó a “Simón el mago” como un cuento creado por el autor colombiano con el objetivo de ser admitido en “El Casino Literario”, uno de los círculos culturales de Medellín.

Por ese entonces, no ofrecimos más información que esa respecto a la mencionada obra, razón por la cual hoy vamos a brindar nuevos detalles y a contar, en líneas generales, su argumento.

Carrasquilla escribió “Simón el mago” en 1890 y, a partir de esta obra donde parece burlarse de la superstición y la brujería, comenzó a cultivar un estilo narrativo basado en los rasgos psicológicos infantiles.

Aunque dentro de la literatura colombiana este cuento es uno de los más destacados, no hay que olvidar que “Simón el mago” no sólo es una creación literaria de Tomás Carrasquilla, sino que ese título posee un sentido extra que excede, incluso, al hecho de que fue utilizado para dar a conocer una película inspirada en esa historia.

Aquellos lectores curiosos que no se conformen con leer el cuento, sigan leyendo este artículo porque, en el párrafo siguiente, encontrarán un dato interesante que les ayudará a ampliar sus conocimientos.

Según algunas referencias religiosas de la antigüedad, el personaje utilizado por Carrasquilla para bautizar a su cuento era un hechicero de Samaria que fue convertido al cristianismo por Felipe el Evangelista. De acuerdo a la versión difundida desde Hechos de los Apóstoles, Simón intentó, en una oportunidad, sobornar a los apóstoles para que éstos pudieran transmitirle los poderes del Espíritu Santo. A raíz de esa situación, el nombre de este personaje sirvió de origen al concepto de simonía, un término que hace referencia a la comercialización deliberada de beneficios eclesiásticos.