Tras la Primera Guerra Mundial, el escritor suizo de origen alemán Hermann Hesse creó una obra literaria titulada “Siddharta” que, pese a estar enmarcada en el género de la novela, él supo definirla como un “poema hindú”.

Esta historia repleta de elementos líricos y épicos que narra el esfuerzo de un hombre indio por alcanzar la sabiduría, apareció por primera vez en 1910 pero recién en 1960 alcanzó mayor notoriedad.

En este relato, el protagonista cuenta con el apoyo espiritual de Govinda, un fiel amigo con el cual Siddharta iniciará un viaje que no será sólo geográfico, sino también personal.

La travesía los llevará a abandonar a sus respectivas familias para irse a vivir con los Samanas, un grupo de hombres meditadores y religiosos. A partir de esa experiencia, ambos deciden ir a ver a Buda pero Govinda, a diferencia de Siddharta, prefiere unirse a la secta que han conocido y es así como el personaje principal se ve obligado a continuar su viaje en soledad sin sospechar que el destino le tendría preparada una gran sorpresa: un encuentro con Kamala, una atractiva mujer con la cual Siddharta vivirá todo aquello que, hasta entonces, desconocía.

De ahí en adelante, la búsqueda del protagonista lo llevará a separarse de su compañera, a arrepentirse por su estilo de vida, a descubrir a su hijo, a reencontrarse con Govinda (quien tarda en reconocerlo) y a establecer un gran vínculo de amistad con Vasudeva, un viejo botero que dedica sus días a transportar peregrinos de una ribera a la otra y que, a su manera, dejará una sabia y profunda huella en Siddharta.

Pasado ese tiempo de cambios y situaciones difíciles, el destino vuelve a cruzar a Siddharta con su amigo Govinda a pesar de que éste, una vez más, demora en reconocerlo. Ambos deciden entonces contarse sus experiencias personales y, pese a que el extenso monólogo del personaje principal no resultará demasiado convincente ante los ojos de Govinda, éste llegará a la conclusión de que, al fin y al cabo, su amigo hizo realidad su deseo de encontrarse a sí mismo, llegar al nirvana y convertirse en un ser perfecto.