En 1924, después de dos años de trabajo creativo, el escritor colombiano José Eustasio Rivera publicó en Bogotá una novela titulada “La Vorágine” que, con el tiempo, sería traducida a una gran cantidad de idiomas y se convertiría en un clásico de la literatura latinoamericana.

Este libro de carácter realista y social, a través de las experiencias vividas por Arturo Cova en la selva amazónica, expone las duras condiciones de vida que tuvieron que enfrentar tanto los peones como los indígenas de la Amazonia esclavizados por un grupo de caucheros durante la época conocida como la “Fiebre del caucho”.

Cabe destacar que, al momento de ser creado este relato, Colombia sufría una devastación social y moral agravada por la corrupción política y la lucha desenfrenada por el poder, dos males que, sin duda, fomentaron la violencia en la región.

En esta obra dividida en tres partes y fragmentada en narraciones aisladas, el impulsivo personaje principal, un hombre que padece una gran inestabilidad psicológica y se define como autoritario, mezquino y superior, y su amada, la caprichosa Alicia, son tragados, literalmente, por la selva tropical, una fuerza que lo termina absorbiendo todo.

El drama comienza cuando ambos deciden huir juntos para que la joven, víctima de la intolerancia de su familia, pudiera evitar casarse con un hombre mayor del cual no estaba enamorada. A partir de entonces, la pareja sufrirá un sinfín de inconvenientes, una vorágine de acontecimientos que enfrenta al hombre con su entorno y que desembocará en el desarrollo de la problemática vinculada a la explotación y a la miseria humana en el contexto selvático.