Según cuál sea el propósito de la persona que tenga un libro entre sus manos, la lectura puede convertirse en una actividad desarrollada sólo por obligaciones estudiantiles, una opción recreativa o hasta en una herramienta para cultivar nuestro espíritu. De ahí, por ejemplo, que el universo editorial ofrezca innumerables alternativas para que aquel individuo con ganas de leer, independientemente de su nacionalidad, sexo y edad, pueda hallar la obra que mejor se adapte a sus preferencias.

Como habrán podido advertir al observar el título de este artículo, en esta oportunidad vamos a hacer referencia a una obra que, a diferencia de la mayoría de las publicaciones, no pertenece a un solo autor sino a dos: Marta Inés Bernal Trujillo y Jaime Lopera Gutiérrez.

El título de este trabajo que no se puede enmarcar en un género específico por estar conformado por varias fábulas, reflexiones, parábolas y anécdotas es “La culpa es de la vaca”.

A través de este libro dirigido hacia toda aquella persona con deseos de superarse y cumplir con sus objetivos, sus creadores han querido ofrecer una herramienta promotora de un cambio en materia de liderazgo para lograr, de esta forma, “un nuevo humanismo” que esté acorde al escenario mundial actual.

Con “La culpa es de la vaca”, Bernal Trujillo y Lopera Gutiérrez han dado el primer paso hacia esa transformación marcada por la responsabilidad (y, por lo tanto, por el liderazgo), pero está en cada lector recibir esos mensajes como un desencadenante de reflexiones en materia de valores, esos que cada uno de nosotros adopta tanto en la vida privada como en el ámbito social.