Si tuviésemos que elegir, durante una semana, un libro diferente de un mismo autor, es posible que encontremos en la producción literaria de Paulo Coelho buenos e interesantes materiales para cumplir con esa misión.

Aunque hay muchos títulos dignos de ser leídos, el periodo de lectura podría empezar con “El alquimista”, seguir con “Brida”, continuar con “El demonio y la señorita Prym”, “El peregrino de Compostela”, “La quinta montaña”, “A orillas del río Piedra me senté y lloré” y terminar con “La bruja de Portobello”, por ejemplo.

Como todavía los últimos libros mencionados no han tenido su espacio en Poemas del Alma, a continuación contaremos de qué se trata la propuesta que se ha dado a conocer, desde que apareció en 2006, como “La bruja de Portobello” y dejaremos para otra ocasión el resumen de “A orillas del río Piedra…”.

Detrás del título vinculado a una hechicera se esconde una intrigante y apasionante trama que tiene como protagonista a Athena, la hija adoptiva de un matrimonio compuesto por una mujer libanesa y un próspero industrial de Beirut que se trasladan a Londres tiempo después de iniciada la guerra en su país.

Tras dar a luz a su primer hijo (fruto de su relación con un joven al que conoció en la universidad), e impulsada por el deseo de saber las causas que llevaron a su progenitora a abandonarla, Athena decide viajar a Rumania con el objetivo de dar con el paradero de su madre biológica. En esas tierras, la joven consigue revelaciones que no sólo cambiarán para siempre su vida, sino también las de todos los que la rodean.

“La bruja de Portobello” no es una novela que se limita a entretener al lector, sino que también le brinda la posibilidad de conocer una larga tradición basada en el amor y la fuerza femenina.