El novelista estadounidense Stephen King, más que un escritor, es un destacado creativo que impulsa, a través de sus relatos, la puesta en marcha de numerosos proyectos cinematográficos.

Como sabrá más de un lector, en el mundo no existen demasiadas personas que reúnan todas las condiciones sobresalientes de King. Él no sólo sabe inventar historias, sino que posee un don innato que lo lleva a narrarlas de un modo extraordinario.

Si bien son varios los trabajos de su autoría que, de best-seller, pasaron a ser argumentos de exitosas películas, en esta oportunidad sólo vamos a hacer referencia a “El resplandor”.

Este libro enmarcado en el género de la novela de terror, apareció por primera vez en 1977. Años después, la obra no sólo llegó a cautivar a millones de personas a través de las páginas, sino también desde todas las pantallas ya que este relato, además de haber tenido una versión cinematográfica, inspiró la creación de una miniserie televisiva.

Antes de detallar su argumento, es necesario aclarar que, por sus características, “El resplandor” no es apto para seres débiles o temerosos. Sólo es aconsejable para aquellos hombres y mujeres de espíritu valiente que disfruten las historias de terror.

En este caso, la acción se desencadena a partir de que un niño de cinco años de edad llamado Danny descubre en un espejo la palabra “Redrum”, sin saber que esos objetos invierten las imágenes.

El término que observa el pequeño, pues, es “Murder”, un vocablo que, en español, significa “Asesinato”. Si bien él no es consciente de ese significado, Danny posee pruebas para pensar que eso no era nada bueno.

Ese descubrimiento llegó una vez que su padre, obsesionado con ciertas cuestiones dramáticas, comenzó a trabajar en ese enorme hotel de lujo donde estarían aislados por la nieve durante seis meses.