Sin duda, el talento de la escritora Isabel Allende no pasó desapercibido para los amantes de la literatura a nivel mundial. De ahí que, tras el éxito conseguido con “La casa de los espíritus”, esta destacada representante de las letras chilenas volviese a dar muestras de sus aptitudes a través de “De amor y de sombra”, una novela publicada en 1984 cuya trama gira en torno al odio y al amor.

Mediante una narración realizada en tercera persona omnisciente, la autora ofrece un conmovedor relato de sentimientos encontrados cuyos protagonistas son Irene Beltrán y Francisco Leal.

Los destinos de ambos se cruzan gracias al ámbito laboral, ya que ella es una atractiva periodista y él, aunque se recibió de psicológo, se gana la vida como fotógrafo en la misma revista en la que trabaja Irene. A partir de ese entonces, comenzará a surgir entre ellos una amistad que, con el tiempo, se convertirá en amor.

Juntos, por ejemplo, compartirán la misión de lograr una nota interesante y completa sobre Evangelina Ranquileo, una joven habitante de Los Riscos que, según las creencias populares, es una santa que hace milagros. Este enigmático y complicado caso que ellos deben dar a conocer a través de entrevistas, testimonios y fotografías, los llevará a ambos a iniciar una investigación dura y macabra que, sin duda, cambiará sus vidas para siempre.

“Es la historia de una mujer y de un hombre que se amaron en plenitud, salvándose así de una existencia vulgar”, dijo en alguna oportunidad Isabel Allende sobre esta obra dada a conocer como “De amor y de sombra” por su contenido romántico así como también por los aspectos oscuros de este relato que, a pesar de hacer referencia a ciertas injusticias y sufrimientos, transmite un mensaje de esperanza donde la fe está puesta en la libertad y la dignidad humana.