Como el título de este artículo lo anuncia, en esta oportunidad vamos a hacer referencia a una novela corta creada por el escritor chileno Antonio Skármeta que, tiempo atrás, ya ha tenido su espacio en Poemas del Alma y hoy vuelve a ganarse un lugar aunque, a diferencia de la vez anterior, en esta oportunidad su argumento será desarrollado con mayor precisión.

La obra en cuestión, que en un principio fue bautizada como “Ardiente Paciencia” y había inspirado un guión radial y una versión teatral, apareció por primera vez en 1985. Tiempo más tarde, su título se reemplazaría por “El cartero de Neruda” y su contenido no sólo sería traducido a cerca de treinta idiomas sino que también traspasaría el ámbito literario para transformarse en una película.

A través de “Ardiente Paciencia”, Skármeta narra la atípica amistad que estableció el poeta Pablo Neruda con Mario Jiménez, un joven que decidió abandonar su actividad pesquera para transformarse en el cartero de Isla Negra.

Allí, el único que recibe y envía correspondencia es el autor de “Veinte poemas de amor y una canción desesperada”, quien, además de despertar admiración en Jiménez, genera en él la ilusión de tener un libro dedicado por el poeta o conseguir algo más que un simple cruce de palabras y el pago de la propina.

Para satisfacción de este sencillo cartero de provincia, con el tiempo Neruda no sólo llegará a enseñarle qué es una metáfora y lo ayudará a conquistar a la mujer que, luego, se transformaría en su esposa, sino que también entablará con él una relación especial que desembocará en una amistad bastante particular que, lamentablemente, no estaría exenta de las consecuencias derivadas del panorama chileno de los años “70. En este contexto, la cercanía entre Neruda y el cartero dará como resultado un dramático desenlace vinculado al ámbito político.