No es casualidad que, con frecuencia, Isabel Allende aparezca mencionada en algún artículo de Poemas del Alma. Para aquellos lectores que no recuerden el dato, esta escritora chilena es una de las figuras más destacadas de la literatura iberoamericana. Sus libros, por ejemplo, han sido traducidos a casi treinta idiomas y ya han generado ventas por más de 35 millones de ejemplares, razón por la cual es casi una necesidad saber cuál es el secreto de esta mujer para cautivar a miles de lectores a nivel mundial.

Aunque la respuesta a esa incógnita sólo se puede hallar en el talento innato de esta destacada autora, no es mala idea investigar un poco sobre el origen y el contenido de sus obras. Por ese motivo, después de haber dado a conocer la trama de “De amor y de sombra” y “La ciudad de las bestias”, llega el turno de hacer referencia a “La casa de los espíritus”, una novela publicada en 1982 a través de la cual Allende inició su trayectoria como novelista.

Al igual que en muchos de sus otros relatos, en esta propuesta literaria que fue llevada al cine en 1993, es posible hallar rastros del llamado “realismo mágico”. Basándose en esa corriente, la escritora desarrolla en “La casa de los espíritus” la historia de una poderosa familia de terratenientes latinoamericanos cuyas vivencias tienen lugar desde fines del siglo XIX hasta casi todo el siglo posterior.

Con el paso de los años, el imperio privado que el patriarca Esteban Trueba ha construido comienza a perder fuerza y a correr riesgos debido al explosivo contexto social de la época. Como consecuencia de esta realidad y la decadencia personal de Esteban, la familia Trueba termina desintegrada y con sus vínculos afectivos destruidos.

Si quieren conocer un clásico de la literatura que aborde temáticas universales como el amor, la familia, la muerte, las diferencias entre clases sociales, la política y hasta las presencias sobrenaturales, entonces “La casa de los espíritus” no te defraudarán.